30 octubre, 2007

O todos moros, o todos cristianos

Hoy nos hemos desayunamos que el Ministerio de Sanidad, con el señor Bernat Soria a la cabeza, pretenden castigar a las comunidades que realizan triquiñuelas en la implantación de la ley Antitabaco. Y aunque es loable la acción de investigación realizada en materia de células madres, por este hijo de los Países Catalanes (socio de ACPV - Acció Cultural del País Valencià. Asociación que trabaja por la lengua y cultura catalana y por la identidad nacional) no puedo comprender como este sujeto ha decido dejar sin 4,7 millones de euros en ayudas a la Sanidad Pública de una parte de Castilla (Comunidad de Castilla y León, La Rioja y Madrid) además de Baleares y Comunidad valenciana.

Los más perjudicados somos los madrileños, que dejaremos de percibir 2 millones de euros, después tenemos a la Comunidad de Castilla y León, con la cifra de 850.000 Euros. Vamos, que con los presupuestos generales del Estado, con el beneplácito de los partidos Catalanistas (entre ellos los miembros del PSC dentro del gobierno) y los vasquistas, y las penalizaciones del ministro de Sanidad, nos quieren dejar a los castellanitos de Madrid con el trasero mirando a Francia.

Es incomprensible como habiendo otras comunidades donde se incumple abiertamente o con triquiñuelas burocráticas tantas otras leyes, se castiguen otras gobernadas por los contrarios al partido de turno gobernante. Evidentemente no voy hacer una defensa de la gestión del PP en estas comunidades. Pero si decir que me parece injusto que mientras comunidades como el País Vasco se incumple la tan mareada ley de banderas (¡Ojo! No voy a ser yo, quien diga que bandera han de querer colocar los vasquitos de a pié). O por ejemplo, las trabas que pone la Generalidad Catalana (y no digo "Generalitat" ni "Llirona", al igual que no digo ni "London" ni "Whitehouse" cuando me expreso en castellano) a la matriculación de niños menores de 8 años en la educación en su lengua materna castellana (y no seré yo, el que diga lo que han de hablar los catalanitos de a pié, si no el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña)

Algunos dirán que no son comparables las cosas de la salud, con los de la política. Y estoy totalmente de acuerdo. Pero al respecto de una ley, yo tenia entendido que todos somos iguales ante ella.